La presencia de Monseñor Enrique Pérez Lavado también fue de afectuoso agradecimiento ante el servicio prestado y su disposición con la familia Eudista que camina en estas tierras monaguenses por alrededor de más de 30 años, fue un gesto muy valioso de este gran pastor que con parte de su clero diocesano participaron de tan grata ceremonia.
La parroquia, marcada por el carisma de San Juan Eudes, recibió también la visita especial del Padre Rafael Viloria, CJM, Superior Provincial de los Eudistas en Venezuela. Su presencia reafirmó los lazos de la congregación con la comunidad de Temblador y el impulso de la evangelización en la zona sur del estado.
Nada de esto habría sido posible sin la entrega de la comunidad local. Todos los grupos de apostolado de la parroquia trabajaron incansablemente en la preparación de esta visita. Desde el ornato del templo hasta la organización logística, el esfuerzo de los laicos fue el testimonio vivo de una Iglesia activa y comprometida.