Un misionero eudista es aquel que siguiendo los pasos de San Juan Eudes se dispone con corazón grande y ánimo decidido a llevar la Palabra de Dios a tiempo y a destiempo en todos los lugares donde lo necesite, y con su testimonio ser el testigo del amor de Dios.
Los misioneros viven la espiritualidad eudista teniendo en cuenta a los superiores de la Congregación: los Sagrados Corazones de Jesús y María, cómo una hoguera de amor que nunca se apaga, a partir de ello viven la experiencia de formar a Jesús en primer lugar en su corazón y después en los demás siendo verdaderos misioneros de la misericordia, viviendo las miserias de los miserables en su corazones