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La alegría de ser Eudistas nos sigue motivando a querer renovar nuestro deseo de servir con corazón grande y ánimo decidido en la pequeña congregación que san Juan Eudes nos heredó; esta es la motivación que nos reúne para reavivar nuestro celo pastoral en medio de una provincia bendecida por Dios durante estos 100 años de presencia formando y evangelizando.
Nuestras constituciones nos invitan a tener un encuentro anual de retiro donde fortalezcamos el espíritu y el ardor eudista, es por eso que desde el 28 de julio al 01 de agosto se llevó a cabo en Caracas, capital de nuestro país, específicamente en el CEFOR San Gabriel, el retiro anual provincial que reunió a la familia conformada por sacerdotes incorporados, candidatos en formación y asociados.
La bendición providencial de Dios nos brindó la gracia de poder contar con el padre Leonardo Arboleda, CJM quien es sacerdote eudista, cuyo servicio y trabajo misionero lo desempeña en la provincia hermana Minuto de Dios, su disposición nos permitió reencontrarnos con aquel que nos llamó a caminar por estos senderos en camino a la santidad; este retiro fue inspirado por la cita bíblica “Dar razón de nuestra esperanza” de la primera carta de Pedro, capítulo 3, versículo 15. La experiencia fue propicia en medio de este año que celebramos como Iglesia el Jubileo de la Esperanza y como congregación el Jubileo Eudista; el padre Leonardo nos invitó a no enfriar nuestra espiritualidad a mantener el dinamismo espiritual cuya fuente de crecimiento es la oración.
Damos gracias a Dios por permitirnos acrecentar el deseo de querer seguir formando a Jesús en nuestro corazón y en el de aquellos que encontramos en nuestra misión cotidiana, esta semana fue para nosotros un volver al primer amor, al llamado carismático de servir a Dios con nuestra vida y dejar que el legado espiritual inunde nuestras acciones, palabras y manera de caminar siendo testimonios vivos de el Evangelio.